Vivía con culpa, se camufló para encajar y descubrió que era altamente sensible: “Hoy le doy rienda suelta a mi intensidad”
De adolescente lloraba al cruzar la calle y de adulta huía del bullicio en las reuniones familiares, ingeniera y psicóloga desarmó su armadura corporativa para ayudar a otros a comprender su propio diseño