Rescatistas buscan cientos de cuerpos bajo ruinas de edificio bombardeado en Gaza
El 29 de octubre de 2024, Israel bombardeó un edificio residencial de Beit Lahia, en el norte de Gaza, y acabó con la vida de 200 miembros de la familia Abu Naser que se refugiaban allí.
Más de 470 días después, los equipos de rescate de la Franja tratan de sacar los 67 cuerpos que aún yacen entre los escombros, en una de las operaciones para sacar a miles de cadáveres aún bajo las ruinas de edificios.
Desde el alto el fuego, los rescatistas intentan con su escasa maquinaria rescatar cuerpos que aún quedan entre las ruinas de edificios bombardeados tras dos años de incesantes bombardeos.
Cuando entró en vigor el alto el fuego en Gaza en octubre de 2025, el Ministerio de Sanidad del enclave estimaba en unos 7.000 los cadáveres desaparecidos en la Franja, ya fuera bajo escombros o en lugares de difícil acceso.
El organismo tenía registrados con nombre y apellidos 3.600, pero apuntaba considerar que había una cifra similar de desaparecidos sin identificar.
Desde entonces, los equipos de rescate han recuperado más de 720 cuerpos, pese a las limitaciones al acceso de maquinarias pesadas que lastran los trabajos de Defensa Civil.
El domingo, en la calle Al Fajura de Beit Lahia sólo rompía el silencio una excavadora con la que los equipos de Defensa Civil de Gaza comenzaron a remover toneladas de tierra, hormigón y metal del edificio. Desde entonces trabajan mientras en los restos de otros edificios próximos familiares y allegados de los fallecidos observan la operación.
Una de ellos es Umaima Maruan Abu Naser, que frente a la excavadora relata a EFE cómo ese día su mundo se vino abajo. Ella estaba en el edificio y recuerda cómo, tras el ataque, escuchó de forma incesante gritos de auxilio saliendo de los escombros.
Ella misma fue rescatada por unos jóvenes y vio entonces los cuerpos «decapitados» de sus tíos y primos.
Allí estaba también este domingo, cuando EFE visitó el lugar, el trabajador de Defensa Civil Fadi Al Snaibi. Explica que los Abu Naser se refugiaban en la vivienda familiar pese a las órdenes del Ejército de Israel entonces, que llamaba a la población a desplazarse forzosamente hacia el sur debido al asedio que mantenía en la región norte de Gaza.
«La ocupación (israelí) los atacó a causa de su resistencia y su negativa a abandonar sus hogares», lamenta.
Cuando se dirige a EFE, Al Snaibi y sus compañeros ya han sacado de entre los escombros los restos de 14 personas, pero insiste en que seguirán allí hasta que encuentren el total de 67 que Defensa Civil estima entre la maraña de hormigón.
Uno de los ataques más letales de la ofensiva en Gaza
En octubre de 2024, en medio del asedio al que Israel sometió durante meses a la región norte, más de 200 miembros de los Abu Naser se refugiaban en una vivienda familiar de cinco plantas.
Hacia las 4.00 del día 29, el Ejército de Israel bombardeó el edificio. Esos días, los Abu Naser enterraron a 132 de los suyos fruto del ataque, entre ellos 25 menores, mientras decenas de cuerpos seguían entre los escombros.
Al día siguiente, el portavoz del Ejército israelí Nadav Shoshani aseguró que, tras la muerte de cuatro soldados por la detonación de un explosivo en Beit Lahia, las tropas identificaron a un «observador enemigo» en la terraza de un edificio y lo bombardearon: la vivienda de los Abu Naser.
«Hay informaciones de que varios civiles resultaron heridos como consecuencia del ataque», continúa su comunicado, en el que negó las cifras de fallecidos expuestas entonces por los medios. Las fuerzas armadas israelíes nunca difundieron su propia estimación.
El bombardeo, con en torno a 200 víctimas mortales, es uno de los más letales desde que Israel lanzó su ofensiva en 2023.
Ese 29 de octubre EFE habló con Mohamed Nabil Abu Naser, uno de los supervivientes del bombardeo. «Los han borrado a todos», lamentaba, recordando cómo había tenido que llamar a sus vecinos y sacar los cuerpos de sus familiares de la zona con carros tirados por burros.