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La influencer y astróloga Consuelo Ulloa, antes conocida por su alter ego «Miau Astral», presentó una demanda por indemnización de perjuicios en contra de su denunciante, el músico Sergio Infante, donde pide 250 millones de pesos por daño moConsuelo Ulloa, ex «Miau Astral», demandó a su denunciante: Pide $250 millones por daño moral
La influencer y astróloga Consuelo Ulloa, antes conocida por su alter ego «Miau Astral», presentó una demanda por indemnización de perjuicios en contra de su denunciante, el músico Sergio Infante, donde pide 250 millones de pesos por daño moral. Fue en 2024 cuando Infante interpuso un recurso de protección contra Ulloa por acoso y hostigamiento. Después de haber tenido algunas citas con la figura pública a finales de 2023 tras contactarse mediante Bumble, una aplicación de citas, la figura pública le envió innumerables correos, mensajes de texto y amenazó con «una masiva en sus redes sociales» a la víctima, además de arremeter contra el joven en redes sociales. La Novena Sala de la Corte de Apelaciones acogió el recurso contra Ulloa, con el tribunal ordenando a la tarotista abstenerse de enviar correos y «funar» al denunciante. Ahora, la figura de redes sociales contrademandó y en la acción judicial no solo incluyó a Infante, sino que también a dos mujeres, Daniela Berríos, mejor amiga del demandado y Yanara Viera, quien «mantiene vínculos con la persona que dio origen al proceso de exposición mediática iniciada en mi contra». «Siento acoso y hostigamiento por estas tres personas que a diario se ríen de mí», acusó Ulloa en su demanda. «El hostigamiento hacia mí no ha cesado» En su testimonio, la figura pública aseguró que conoció a Infante en un «contexto de fragilidad emocional» y que él intentó «minimizar nuestra relación» que, según Ulloa, se extendió por tres meses. «Nuestras conversaciones demostraban que existía una cercanía mayor. Reconozco y asumo plenamente que cometí un error: sintiéndome emocionalmente transgredida tras el quiebre de esa relación, le envié múltiples correos electrónicos desde mi cuenta laboral. Me he hecho cargo de ese acto y cesé el envío de correos de manera inmediata en cuanto se me solicitó judicialmente», señaló. Sin embargo, sostuvo que «lo que vino después fue una pesadilla desproporcionada que destruyó mi vida personal y profesional» con la acción judicial en su contra que «exageró y amplificó la situación» y donde también «se expusieron públicamente mis datos personales, mi dirección, mi teléfono y mis diagnósticos médicos privados frente a una audiencia masiva». Ulloa acusó que, desde ese momento, «comenzó una campaña de hostigamiento y cancelación social implacable en redes sociales, impulsada por él (Infante) y otras personas que se sumaron al acoso», con consecuencias «devastadoras» por esta exposición mediática en la que «fui víctima de escarnio en la calle y en mi domicilio, perdí contratos, recibí negativas para arrendar, perdí mis espacios en medios de televisión y experimenté una merma económica gravísima». Pese a asegurar que ha acatado y cumplido con la medida del tribunal, «el hostigamiento hacia mí no ha cesado» y busca que se detenga «esta ola de violencia digital» en su contra. «Hoy, mi único anhelo es que se respete mi derecho a enmendar el rumbo. Todos tenemos derecho a cometer errores, pedir perdón y seguir adelante con nuestras vidas, trabajando de manera honrada y legítima, sin ser condenados a un castigo y escarnio público perpetuo», sentenció en su texto. Read more











