«Avatar Aang - El último maestro del aire»: Un testimonio de la fuerza de la animación
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El universo animado de «Avatar: La leyenda de Aang» («Avatar: The Last Airbender») está de regreso con su primera película, «Avatar Aang: El último maestro del aire» («Avatar Aang: The Last Airbender»), que y«Avatar Aang - El último maestro del aire»: Un testimonio de la fuerza de la animación
El universo animado de «Avatar: La leyenda de Aang» («Avatar: The Last Airbender») está de regreso con su primera película, «Avatar Aang: El último maestro del aire» («Avatar Aang: The Last Airbender»), que ya se encuentra disponible a nivel global en la plataforma de streaming Paramount+. Tras ver cancelado su estreno en salas de cine y sufrir la filtración del metraje completo, el primer largometraje de la saga animada vio adelantado su debut en streaming dejando sentimientos encontrados entre los seguidores: aunque pone término a la sequía animada de la saga al ser la primera animación desde el final de «La Leyenda de Korra», en 2014, es una producción hecha y pensada para la gran pantalla. Por ello, el resultado no logra dar cuenta de todo el potencial de una animación trabajada para llegar a una sala de cine. Ha pasado más de una década desde que «Aang» y sus amigos pusieran término a la Guerra de los 100 Años, recuperando el equilibrio entre las naciones. Los habitantes de los reinos que representan a los elementos de la Tierra, el Fuego y el Agua viven en armonía, pero el «Avatar» siente el peso de ser el último maestro del Aire. El descubrimiento de un artefacto capaz de salvar a su cultura de la extinción lo lleva a reunir a sus compañeros de aventura, iniciando un viaje contra el tiempo antes de que caiga en las manos equivocadas. Bajo la dirección de Lauren Montgomery, quien trabajó tanto en «La Leyenda de Aang» como en «La Leyenda de Korra», junto a William Mata («DC League of Super Pets»), como codirector, no pierde el tiempo y rápidamente pone en marcha los eventos tras establecer el momento narrativo en el que se desarrolla la historia. El Equipo Avatar se reúne a más de una década de poner fin a la Guerra de los 100 Años. (Foto: Paramount+) Son los primeros años de Ciudad República, la metrópolis en la que conviven las cuatro naciones, y «Aang» no encuentra sentido a quedarse ahí al ser el único sobreviviente de su cultura. Aquello lo ha hecho alejarse de «Katara», que ha asumido un rol de embajadora por la unión de las naciones en Ciudad República, y la joven Maestra Agua siente la distancia. Ve a su amado viajar constantemente junto a sus compañeros alados «Momo» y «Appa» en búsqueda de vestigios de los Nómades Aire, intentando mantener su cultura viva. Esta es la historia de «Aang» finalmente haciendo frente a la ausencia de los suyos, con un sentimiento de culpa que no se extingue luego de más de un siglo de haber huido de su responsabilidad como Maestro de los Cuatro Elementos. Aquello lo persigue como un pecado, una culpa que lo carcome hasta en sus pesadillas, como si él mismo fuera el culpable de la extinción de los Nómades Aire. Tiene a su familia en «Katara» y sus amigos, pero ellos no son Maestros Aire. Por ello, la aparición de «Tagah» (con un potente trabajo de voz de Dave Bautista) lo lleva a comprender aspectos de su cultura que jamás pudo conocer, con este Maestro Aire del pasado enseñándole que aún tiene mucho que aprender. Pero esto también lo ciega ante amenazas que están más cerca de lo que cree. De la mano del estudio australiano Flying Bark Productions («What if…?»), la animación está a un nivel superior a todo lo visto en las series originales y, de paso, demuestra por qué «Avatar» jamás funcionará en la acción real. Combinando animación 2D tradicional con una cantidad importantes de elementos digitales (CG), el equipo jamás olvida que cada elemento va de la mano de un estilo de arte marcial específico, desde el taichí al shaolin norteño, lo cual le entrega una identidad única. Es ahí donde cada combate luce. La tierra-control de «Toph» es fuerte y poderosa, sintiéndose el peso de cada movimiento, mientras que el agua-control de «Katara» es aún más fluido y puede llegar a ser tan enérgico como un afilado puño. «Toph» es uno de los personajes que más luce con su poder gracias al trabajo de animación. (Foto: Paramount+) La aparición de otro Maestro Aire permite presentar usos desconocidos del aire-control, con movimientos continuos y la combinación del poder de dos usuarios del elemento, llevando a secuencias de gran espectacularidad, como hacer frente a constantes tornados. Todo poder tiene una base marcial y acá se eleva al siguiente nivel, con secuencias que solo se pueden lograr en este medio. Es el mejor testimonio del poder de la animación y cómo jamás podrá ser replicado en live-action, incluyendo la cuota de humor que siempre estuvo presente en la serie animada. Aquello permite jugar con los estilos y brindar secuencias de gran imaginación. El gran problema es que acá la preocupación por lograr el mayor espectáculo animado impide que vaya de la mano con la historia, la cual queda al debe con respecto a las series originales. El «Equipo Avatar» tiene sus momentos para lucir, pero no dejan de ser secundarios frente al conflicto central que involucra a «Aang»; mientras que la aparición de un grupo rebelde llamado «Los Rechazados», con increíbles habilidades, pero sin control sobre los elementos, no recibe mayor tratamiento más allá de ser el antagonista de turno. Aunque la historia no logre estar a la altura, «Avatar Aang: El último maestro del aire» logra llenar algunos vacíos narrativos y eleva la animación a niveles asombrosos, como un verdadero testimonio de que este universo solo pertenece a este medio. El futuro de la saga animada queda en buen pie, permitiendo entusiasmarse con lo que será la futura expansión de una saga que sigue sorprendiendo con su despliegue de elementos. «Avatar Aang: El último maestro del aire» ya está disponible en el streaming Paramount+, tanto en su idioma original como con doblaje latino. Read more














