Bachelet repasó su biografía y vasta experiencia en una carta a los miembros de la ONU
La expresidenta Michelle Bachelet (2006-2010 y 2014-2018) oficializó su propuesta estratégica para liderar la Secretaría General de las Naciones Unidas a través de una carta de presentación de puño y letra que entrelazó su vasta trayectoria política con las cicatrices de su biografía personal.
En el documento, la líder progresista de 74 años se presentó no solo como una gestora de crisis experimentada, sino como alguien cuya convicción democrática nació de la adversidad.
La misiva, dirigida a los Estados Miembros de la ONU, planteó que su liderazgo es la respuesta necesaria para una organización que requiere «reconstruir la confianza» en un escenario de desconfianza global creciente.
Uno de los pasajes más potentes de la misiva es aquel donde Bachelet aludió directamente a su pasado bajo el régimen militar en Chile y su posterior salida del país: «Haber vivido bajo una dictadura permitió comprender, desde una perspectiva personal, el valor de la dignidad humana y de las instituciones que la resguardan», escribió la exmandataria.
Más adelante prosigue: «Los años de exilio me permitieron comprender el poder transformador de la solidaridad internacional y la fuerza de la empatía entre los pueblos».
En la carta, Bachelet reivindicó su paso por el Palacio de La Moneda como la prueba de su capacidad para gobernar en tiempos de polarización. Destacó su rol como ministra de Salud, de Defensa y, fundamentalmente, sus dos periodos como Jefa de Estado. «Me correspondió liderar procesos de toma de decisiones complejas en contextos críticos, equilibrando intereses divergentes y fortaleciendo la acción coordinada», sostuvo, asegurando que «el juicio ponderado, desinteresado y honesto es clave para traer el balance necesario para actuar concertadamente frente a las amenazas más grandes que ha enfrentado la humanidad».
Reforma institucional
La candidata también hizo un ejercicio de autocrítica y realismo respecto al funcionamiento actual del organismo internacional, basándose en su experiencia previa como alta comisionada para los Derechos Humanos y directora ejecutiva de ONU Mujeres.
Bachelet admitió que el sistema ha mostrado sus límites y que la ONU no puede permitirse ser una entidad estática. «Hay que administrar con eficacia y mediar con mesura las transiciones de un mundo en transformación», afirmó, proponiendo un liderazgo que sea capaz de transformar los «puntos de quiebre en puntos de inflexión».
La visión de Bachelet para el centenario de la ONU se resume en una institución que sea capaz de «mirar en varias direcciones al mismo tiempo»: hacia atrás para honrar los principios fundacionales, hacia adentro para reformar la burocracia, y hacia afuera para reconectar con la ciudadanía. «La eficiencia administrativa no es un fin en sí mismo, sino una condición necesaria para servir mejor a las personas, especialmente a quienes más lo necesitan», subrayó la carta.
Según la militante socialista, «la ONU debe ser el lugar donde se construyen y se mantienen permanentemente los puentes, donde todas las voces son escuchadas, independientemente de su tamaño o poder, donde la cooperación no es una opción sino el único camino real hacia la paz, la dignidad y el desarrollo compartido».
Ejes estratégicos
En materia de seguridad, la expresidenta chilena situó la prevención y la mediación como las «primeras líneas de defensa». Propuso una Secretaría General con una presencia activa en el terreno, capaz de utilizar sus «buenos oficios» para evitar la escalada de conflictos armados. «Al utilizar eficazmente su poder de convocatoria, puede reunir a los actores pertinentes para apoyar medidas de creación de confianza», explicó.
El documento también dedicó un espacio relevante al desarrollo sostenible y a los derechos humanos, pilares que Bachelet considera inseparables de la paz. Abogó por una reforma de la arquitectura financiera internacional y un enfoque de género transversal que reconozca a las mujeres como «actores clave en la construcción de sociedades pacíficas».
Para la candidata, la legitimidad de la ONU depende de su utilidad percibida: «La Organización debe apoyar directamente el fortalecimiento de las instituciones nacionales, la adopción de buenas prácticas y la cooperación alineada con las prioridades nacionales. Este enfoque contribuye a construir consensos y a reforzar el bienestar colectivo y la confianza global».
«El siglo XXI exige una ONU que transforme»
Finalmente, Bachelet cerró su presentación con una metáfora sobre el edificio de la Secretaría en Nueva York, cuya fachada de vidrio proyecta transparencia y esperanza. Su misiva concluye con un llamado a la unidad y a la acción audaz para que la ONU deje de ser un espectador del presente.
«El siglo XXI exige una ONU que no se limite a administrar el presente, sino que lo transforme: una Organización que anticipe, que prevenga, que una; una ONU que, con eficacia y humanidad, vuelva a ser el principio rector y la brújula operativa de la cooperación intemacional», finalizó la carta.
Carta de presentación de Bachelet by Radio Cooperativa
Boric defiende postulación de Bachelet ante críticas de Squella
Este martes por la tarde, el Presidente Gabriel Boric salió al paso de los duros cuestionamientos realizados por el timonel y senador electo del Partido Republicano, Arturo Squella, en torno a la candidatura de Bachelet para la Secretaría General de las Naciones Unidas.
La controversia escaló luego de que sectores de la oposición intensificaran la presión sobre el Mandatario electo, José Antonio Kast, solicitándole que retire el respaldo del Estado de Chile a la exmandataria una vez que asuma el mando el próximo 11 de marzo.
La crítica de Squella fue categórica al calificar la nominación de Bachelet como «el amarre más grande» realizado por la Administración Boric antes de dejar el poder.
A través de X, el Jefe de Estado saliente retrucó: «La candidatura de la ex Presidenta Bachelet fue anunciada en la Asamblea General de Naciones Unidas en Septiembre de 2025. Sería la primera chilena y la primer mujer en la historia en la Secretaría General de la ONU. En un hecho inédito, fue inscrita junto con las dos principales potencias de América Latina, México y Brasil».
Por estos motivos, «calificarla de 'amarre' es de una pequeñez y frivolidad tremenda. Es una decisión que nos enorgullece y pone en alto el nombre de Chile», enfatizó el Mandatario saliente.
La candidatura de la ex Presidenta Bachelet fue anunciada en la Asamblea General de Naciones Unidas en Septiembre de 2025. Sería la primera chilena y la primer mujer en la historia en la Secretaría General de la ONU. En un hecho inédito, fue inscrita junto con las dos principales… https://t.co/b8DqAvFvYx
— Gabriel Boric Font (@GabrielBoric) February 3, 2026
La elección para reemplazar a partir del 1 de enero de 2027 al actual secretario general de la ONU, el portugués António Guterres, tendrá lugar a finales del próximo año y se prevé disputada, con varios nombres que surgen desde Latinoamérica y otras regiones del mundo.
Además de Bachelet, desde la región anunciaron su candidatura la exvicepresidenta de Costa Rica Rebeca Grynspan, actual jefa de Comercio del organismo; y el actual director de la Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA), el argentino Rafael Grossi.