Accidente en Renca: Experto critica falta de protocolos para atención de víctimas y familiares
El grave accidente ocurrido la mañana de este miércoles en Renca no solo activó un masivo despliegue de Bomberos y equipos médicos, sino que también dejó al descubierto importantes vacíos en la institucionalidad chilena respecto a la Gestión de Víctimas, así lo analizó Michel de L'Herbe, experto en gestión de emergencias, en conversación con Lo Que Queda del Día.
Para el especialista, el hecho de que familiares de los involucrados debieran recorrer múltiples centros asistenciales durante horas sin obtener información oficial es un reflejo de una gestión que se queda en lo operativo, olvidando el factor humano.
«La gestión de víctimas es algo que es básico en materia de emergencia y eso requiere, por ejemplo, dos medidas que son muy antiguas: una instalación física para la atención de víctimas -un punto focal de acogida- y una línea única o hotline para consultas. Eso reduce muchísimo lo que hemos visto hoy día: un sufrimiento adicional que es evitable», explicó.
El «samaritano» como víctima olvidada
Uno de los puntos más críticos señalados por el experto fue la falta de seguimiento a los civiles que prestaron ayuda inmediata. De L'Herbe relató el caso de un testigo que, tras asistir a una persona herida, aún conservaba un reloj que la víctima le entregó para su resguardo.
Al respecto, el experto señaló que «el hecho de que eso solamente ocurra es que esa persona no había sido contactada por nadie. Porque al haber sido contactada por alguien se le estaría, uno, brindando apoyo, preguntando cómo está, viendo si tiene algún requerimiento a partir de esa acción tan directa que él tuvo. Y segundo, la primera acción habría sido tomar ese reloj y hacer el proceso que tiene que ver con el tratamiento de evidencia en una situación donde han habido personas heridas y fallecidas».
Según De L'Herbe, estos «buenos samaritanos» también deben ser considerados víctimas del trauma y requieren atención inmediata de salud mental. «Un buen samaritano también puede transformarse en víctima y, por lo tanto, el entrenamiento y la organización comunitaria genera mayor efectividad y mayor seguridad para ellos al momento de actuar», subrayó.
El centro en las personas
La crítica del especialista apunta a que la seguridad pública no debe entenderse solo como la extinción de incendios o la investigación policial, sino como «protección y bienestar en un amplio sentido de la palabra».
En ese sentido, De L'Herbe enfatizó que la incertidumbre de los familiares es una forma de sufrimiento que el Estado debe gestionar.
«Probablemente -dijo- tienes muchas personas que han buscado familiares y durante las horas del día se han dado cuenta que su familiar quizás no fue afectado. Pero bueno, esas personas, mientras no ocurra esa certeza, están sufriendo la pérdida de una víctima en lo más profundo de su emocionalidad y eso hay que considerarlo como un elemento que debe ser gestionado adecuadamente».