Greenpeace urge aprobar nueva ley de incendios en Chile en plena emergencia
Greenpeace pidió miércoles al Parlamento chileno que apruebe «con urgencia» el proyecto de Ley de Prevención de Incendios, cuya tramitación lleva casi dos años suspendida y que representa un «avance fundamental» para evitar desastres como el que se vive en la zona centro-sur del país.
«No podemos esperar a que el fuego vuelva a arrasar con todo para que nuestras autoridades reaccionen», indicó en un comunicado la vocera de la organización, Silvana Espinosa.
La ONG internacional lanzó la campaña ciudadana #ChileSinCenizas para recoger firmas y buscar presionar al Senado.
El proyecto de ley, presentado por el Gobierno del progresista Gabriel Boric en octubre de 2023, incluye planes de prevención, cortafuegos obligatorios y multas para quienes no realicen labores preventivas, y limita el cambio de uso de suelos afectados por incendios.
La iniciativa legislativa fue aprobada por la Cámara de Diputados en marzo de 2024 y desde entonces se encuentra estancada en el Senado.
«Cuesta entender la demora del Senado para avanzar proactivamente en esta discusión. Recién hoy, luego de una enorme presión ciudadana, la Comisión de Hacienda se reunió a votar parte del proyecto, aunque todavía quedan materias por resolver», agregó Silvana.
Varios megaincendios originados el sábado han destruido hasta ahora más de 40.000 hectáreas en las regiones de Ñuble y Biobío, a 400 y 500 kilómetros al sur de la capital, respectivamente, y se han cobrado la vida de al menos 20 personas.
Según el último reporte de la estatal Corporación Nacional Forestal (Conaf), actualmente hay 44 incendios activos, de los cuales 18 están catalogados de megaincendios por su gran tamaño, su alta intensidad, su rápida propagación y su capacidad de generar fenómenos meteorológicos propios.
En la temporada actual 2025-2026, que comenzó el pasado septiembre, ya se han destruido más de 62.800 hectáreas, lo que implica un incremento de más del 200 % frente a la temporada 2024-2025, cuando se quemaron 19.252 hectáreas.
Por su abrupta topografía, sus grandes bosques y su clima, Chile siempre ha tenido incendios, pero su frecuencia e intensidad ha aumentado desde 2010, de acuerdo a la Conaf.
El cambio climático, la sequía que dura más de una década y la expansión de la llamada «interfaz urbano rural» (zonas donde se mezclan vegetación combustible y edificios) han contribuido a ello, de acuerdo a expertos.