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A medida que se acerca la Semana Santa, que este año se conmemora entre el 18 y el 20 de abril, crece la polémica generada por la decisión de las tres gigantes del retail en Chile (Falabella, Paris y Ripley) de abrir en Viernes Santo tras cerca de dos décViernes Santo: Economistas apuntan a «eliminar todos los feriados irrenunciables»
A medida que se acerca la Semana Santa, que este año se conmemora entre el 18 y el 20 de abril, crece la polémica generada por la decisión de las tres gigantes del retail en Chile (Falabella, Paris y Ripley) de abrir en Viernes Santo tras cerca de dos décadas en que se mantuvieron cerradas en esa fecha. Los trabajadores de estas empresas reaccionaron en contra y alegaron que después de tantos años en que tuvieron ese día libre se trata de un derecho adquirido. Ante ello diputados de Chile Vamos anunciaron que ingresarán un proyecto de ley para que el Viernes Santo se convierta en feriado irrenunciable, los dirigentes de la Cámara Nacional de Comercio acusaron «populismo electoral» en esta propuesta y la ministra del Trabajo, Jeannette Jara, dijo que se pronunciará la Dirección del Trabajo. En El Primer Café de Cooperativa hubo consenso de economistas de diferentes sectores en rechazar que se incluya un nuevo feriado irrenunciable y se apuntó a la «libertad de trabajo». Y hubo quienes incluso abogaron por eliminar todos los feriados irrenunciables. Esa fue la opinión de Cecilia Cifuentes, académica y directora del Centro de Estudios Financieros de la Universidad de Los Andes, quien afirmó que en este caso «para mí el principio fundamental no es la economía sino la libertad de culto. Yo soy católica y es un día de recogimiento para mí, pero se debe respetar la libertad religiosa de los trabajadores. No me gustaría que me hicieran trabajar en Viernes Santo, pero ese es mi caso» y no tiene por qué ser el mismo de todos los trabajadores. «Yo eliminaría por completo los feriados irrenunciables. Es muy importante respetar la libertad de trabajo. No me gustan los feriados irrenunciables», añadió para luego argumentar que en este caso específico «como hay un boom de compras, especialmente de argentinos, ese fin de semana puede ser muy lucrativo para las tiendas. Que el trabajador que quiera y no afecte sus creencias pueda trabajar. Quien no tenga esas creencias y valore el ingreso extra, que trabaje». En la misma línea, Michelle Labbé, investigadora de la Facultad de Economía de la Universidad San Sebastián, planteó que «en esto creo más en la libertad. No deberían existir los feriados irrenunciables. Las personas deberían decidir cuándo abrir o cerrar los negocios. Y que las personas elijan dónde quieren trabajar». Además dijo que «estoy segura de que los chilenos preferiríamos tener menos feriados y más vacaciones. Quitar cinco feriados y que esos cinco días vayan a convertir los 15 días de vacaciones en 20 días». «El pueblo evangélico puede pedir lo mismo» El exsubsecretario de Hacienda Alejandro Micco, académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, se hizo cargo de la complejidad que se generaría al declarar feriado irrenunciable una fecha religiosa: «Creo que se puede conversar que esas tiendas abran o no abran, pero que todos sean irrenunciables no me parece porque hay otras religiones». En ese sentido expuso que «el pueblo evangélico no es pequeño y puede pedir lo mismo. Por qué puede ser feriado irrenunciable una celebración el católica y no una evangélica. Son un grupo grande y podrían pedir que sea irrenunciable. Hay que encontrar un sano equilibrio. Hay muchos feriados y el punto es hasta dónde llegar». Y Jaime Ruiz-Tagle, también académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, opinó que «uno quisiera cierta flexibilidad para las empresas y las instituciones para que se adapten a ciertas realidades. Pero no es bueno tomar decisiones con los eventos tan encima. Mi recomendación hoy día es no cambiarlo y si queremos hacer este cambio que sea para el año 2026. Que se establezca bien que no habrá acciones contra los trabajadores. Hay que cuidar la relación entre trabajadores y empleadores. No es tan sencillo como decir que los trabajadores decidan». Además recordó que el impacto en la economía del país de un feriado irrenunciable es importante: «De acuerdo con la productividad del país esto es 0,1% menos en el Imacec, suponiendo que nadie va a ejecutar ninguna actividad económica ese día, pero es una aproximación». Read more