Marcha atrás: Canadá ya no obligará que los autos nuevos sean eléctricos desde 2035
Canadá anunció este jueves la cancelación de la exigencia de que todos los automóviles nuevos vendidos en el país a partir de 2035 sean eléctricos, medida que será reemplazada por regulaciones más estrictas en materia de emisiones.
La decisión, que contempla incentivos fiscales para la venta de vehículos eléctricos e inversiones en infraestructura de recarga, fue anunciada por el primer ministro, Mark Carney, y deja sin efecto la impulsada por su antecesor, Justin Trudeau.
Canada’s auto industry is facing huge pressures, leaving workers and businesses in a state of uncertainty. So we’re taking control — and launching a new strategy that will transform the industry to be a global leader in electric vehicles.
We’ll reward the production of…
— Mark Carney (@MarkJCarney) February 5, 2026
Carney negó, sin embargo, que su gobierno esté debilitando la lucha contra el cambio climático, y afirmó que las nuevas disposiciones permitirán que hasta el 75 por ciento de los vehículos vendidos en 2035 sean eléctricos.
El mandatario justificó la medida en el contexto de la revisión del tratado comercial T-MEC y de los cambios en la política económica de Estados Unidos.
En ese marco, señaló que el objetivo de Canadá es «eliminar todos los aranceles del sector automotor», y agregó: «Su planteamiento (de Donald Trump) ha cambiado. Es su derecho. Pero tenemos que prepararnos para todas las posibilidades».
«El sector automotor es cada vez más eléctrico y conectado. Para seguir siendo competitivos y desarrollar nuestro potencial, debemos fortalecer toda la cadena de valor de la próxima generación de vehículos», añadió.
Los incentivos
Entre los anuncios, destacó la duplicación de la capacidad de la red eléctrica y subsidios de hasta 5.000 dólares canadienses (alrededor de 3,4 millones de pesos chilenos) para la compra de vehículos eléctricos fabricados en Canadá.
En el caso de los importados, el beneficio se aplicará solo a modelos con un precio inferior a 50.000 dólares canadienses (unos 34 millones de pesos chilenos).
Además, el gobierno destinará 1.500 millones de dólares canadienses (990 mil millones chilenos) para ampliar la red de recarga a nivel nacional, y otros 3.100 millones (aproximadamente 2.046.000 millones de pesos chilenos) para apoyar al sector automotor en la diversificación de mercados.
Mark Carney también subrayó que los fabricantes japoneses concentran el 75 por ciento de la producción de vehículos en Canadá y que las compañías estadounidenses como General Motors, Ford y Stellantis han reducido su presencia manufacturera en el país.
En ese escenario, indicó que el gobierno mantiene conversaciones con marcas surcoreanas y chinas para impulsar nueva producción local.