China Hoy: Economía de la experiencia
Este es un artículo de la revista China Hoy, que puedes leer completo en este enlace gracias al acuerdo con Efecto China.
Cenar en el restaurante Shuyanfu, en Chengdu, capital de la provincia de Sichuan, es sumergirse en la historia. La experiencia trasciende la típica salida gastronómica: se trata de un banquete ancestral, una inmersión multisensorial en los esplendores del pasado imperial chino.
El recorrido comienza mucho antes de que se sirva el primer plato. Los comensales suelen llegar dos horas antes para transformarse: el restaurante ofrece un vestuario de más de 400 conjuntos de hanfu (ropa tradicional de la etnia han), complementados con estilismo y maquillaje profesional. Tras una sesión en el estudio fotográfico del propio local, los visitantes acceden a un salón donde se sirve cocina sichuanesa acompañada por la música de instrumentos tradicionales chinos. Desde la decoración hasta el personal de servicio, cada detalle está meticulosamente planeado para ofrecer un auténtico sabor «antiguo».
Lu Jun, director de marketing del restaurante, declaró al periódico Chengdu Business Daily que el programa inmersivo ha demostrado ser extraordinariamente popular. A pesar de un precio elevado de 1100 yuanes (150 dólares) por persona, Shuyanfu mantiene todas sus plazas ocupadas en sus tres turnos diarios.
Los restaurantes de estilo antiguo se han multiplicado en las grandes ciudades chinas. Aunque estos locales manejan algunos de los precios más altos del mercado, rara vez están vacíos.
4 de octubre de 2024. Turistas contemplan el espectáculo local «Linternas de Peces» en la calle Yuliangba, distrito de Shexian, provincia de Anhui. Wei Yao
Un cambio macro
El auge de estos restaurantes forma parte de una transformación más amplia en los patrones de consumo en China: del consumo de bienes al consumo de experiencias. Esta «economía de la experiencia» ya no representa una tendencia de nicho, sino una evolución estructural impulsada por una creciente demanda de consumo personalizado y emocionalmente significativo.
Si bien actividades prácticas como la recolección de té o los talleres de caligrafía han sido durante mucho tiempo pilares del ocio en China, las propuestas actuales son fundamentalmente distintas. Impulsadas por los avances en realidad aumentada y realidad virtual, las experiencias modernas se han hecho más sofisticadas e interactivas que nunca.
«Cuando el PIB per cápita supera el umbral de los 10.000 dólares, las necesidades materiales básicas están en gran medida satisfechas», explicó Zhang Yi, director ejecutivo de iiMedia Research, a la Agencia de Noticias Xinhua. «En esta etapa, el consumo inevitablemente se orienta hacia la satisfacción emocional y psicológica». China ya ha superado ese umbral, con un PIB per cápita que pasó de 10.000 dólares en 2021 a más de 13.000 en 2025.
Las implicaciones económicas de este cambio son enormes. Según un informe de cierre de 2025, el mercado de experiencias en China alcanzó los 18,4 billones de yuanes (2,68 billones de dólares), con un crecimiento interanual del 22,6 %, superando el promedio mundial en más de siete puntos porcentuales. Además, iiMedia Research prevé que el valor de la economía emocional supere los 4,5 billones de yuanes (618.000 millones de dólares) para 2029, casi el doble que en 2024. La economía de la experiencia, al satisfacer necesidades emocionales, está estrechamente vinculada a la economía emocional.
Los responsables políticos encargados de la toma de decisiones están avanzando a la par con el mercado. En enero de este año, la Oficina General del Consejo de Estado publicó un plan estratégico centrado específicamente en los «servicios impulsados por las emociones y basados en experiencias» como nuevos motores de crecimiento. Regiones como las provincias de Hubei y Jiangxi han dado el paso inusual de incorporar términos como «valor emocional» en sus informes oficiales de trabajo, lo que refleja un compromiso estatal con esta nueva frontera.
Esta transformación está reconfigurando escenarios mucho más allá de la mesa. Desde centros urbanos hasta complejos turísticos rurales, el enfoque está centrado ahora en el «espectáculo». Un ejemplo destacado es A lo largo del Río Amarillo, una representación épica inmersiva a gran escala en un complejo turístico de Dezhou, en la provincia de Shandong.
Esta representación de 70 minutos se ha convertido en un pilar del turismo regional. «Además de un elenco de 200 actores profesionales, hemos desplegado más de 140 pantallas holográficas retráctiles y 30 escenarios mecánicos elevables para crear un espacio escénico fluido y dinámico», explicó Liu Yan, empleado del complejo, a Xinhua. La inversión ha dado frutos: desde su estreno en mayo de 2025, ha atraído a cerca de 200.000 visitantes y ha elevado significativamente la ocupación de los hoteles temáticos cercanos.
La economía de la experiencia también está recuperando los espacios «cotidianos» de la ciudad. El 4 de abril, el Conjunto de Solistas del Conservatorio Estatal Chaikovski de Moscú ofreció un concierto poco convencional sobre los tejados de un barrio histórico en el distrito de Hongkou, en Shanghai. Casas tradicionales restauradas sirvieron como un telón de fondo auténtico para una actuación de talla internacional.
El espectáculo atrajo a una gran multitud de residentes y turistas, que se agolparon en estrechos callejones. Cuando una versión adaptada de la obra clásica The Bund resonó entre los muros de ladrillo, despertó una ola de nostalgia colectiva, haciendo que muchos asistentes empezaran a tararear al unísono.
1 de junio de 2025. Representación temática «Arriba y abajo del río Amarillo», celebrada en el Gran Teatro Hualin en el distrito de Qihe, Dezhou, provincia de Shandong. Xinhua
Inmersión industrial
La economía de la experiencia también está transformando las fábricas. En Haikou, provincia de Hainan, la fábrica del Grupo Coconut Palm ha pasado de ser un centro de producción funcional a convertirse en un animado punto de interés en redes sociales. Desde la Fiesta de la Primavera de 2026, los recorridos industriales han experimentado un auge, atrayendo a multitudes que acuden a observar de primera mano la coreografía rítmica del embotellado y el empaquetado.
En toda China, el turismo industrial está convirtiendo sitios patrimoniales en destinos de ocio de alta gama. En Qingdao, Shandong, la histórica cervecería Tsingtao marca desde hace tiempo la pauta, integrando bodegas centenarias con salas de degustación inmersivas y museos digitales.
«Los consumidores modernos ya no son solo compradores; son testigos», señaló un informe reciente de Xinhua sobre revitalización industrial. Al invitar al público a ver «detrás del telón», las industrias tradicionales no solo pueden generar nuevas fuentes de ingresos, sino que también fortalecer la confianza en la marca mediante la transparencia.
Tranquilidad táctil
Más allá de la espectacular escala del turismo inmersivo, la economía de la experiencia también está creando espacios más íntimos y silenciosos a través de la artesanía manual.
Una actividad artesanal que consiste en organizar minuciosamente pequeñas cuentas plásticas fusibles en patrones complejos ha ganado popularidad en el último año. De este modo, lo que solía ser un pasatiempo de nicho se ha convertido en un refugio meditativo para jóvenes urbanos.
Wang Luyi, residente de 24 años de Shenyang, provincia de Liaoning, se ha convertido en cliente habitual de un estudio de bricolaje. «Me ayuda a olvidarme de todo lo demás», declaró a Xinhua. «Cuando me concentro en las cuentas, la presión laboral simplemente desaparece».
El aumento de la demanda está transformando rápidamente el panorama minorista. En Taobao, las ventas de materiales para arte con cuentas pixeladas superaron los 100 millones de yuanes (14,5 millones de dólares) en 2025. Mientras tanto, un informe de tendencias de la plataforma RedNote (Xiaohongshu) situó este arte, junto con el crochet y la joyería artesanal, entre los 10 pasatiempos «inesperados» del año, con más de 23 millones de menciones en redes sociales.
Este cambio cultural también tiene su correlato en el sector empresarial. Según Qichacha, en 2025 se registraron 6955 nuevas empresas relacionadas con la artesanía, lo que representa un aumento interanual del 31 %.
La combinación de patrimonio cultural inmaterial y artesanía también se ha convertido en un motor para la economía de la experiencia. En el distrito de Shexian, provincia de Anhui, los tradicionales faroles de peces —antes una «artesanía rural» de la Fiesta de la Primavera— han evolucionado hacia un ecosistema sofisticado basado en experiencias. Hoy, además de los desfiles, actúa como eje de alojamientos boutique, gastronomía temática y programas educativos. Al integrar el folclore antiguo con la hospitalidad moderna, Shexian ha demostrado que el patrimonio puede ser un motor vibrante y sostenible de desarrollo local.
Sin embargo, para muchos jóvenes, el verdadero valor del patrimonio no reside en el espectáculo, sino en el silencio. En Chengdu, un estudiante universitario llamado Xiao Zhong encarna esta dimensión más personal. Invirtió más de 5000 yuanes (730 dólares) en un curso de 16 clases para dominar el arte de cuentas de laca, una técnica del patrimonio cultural inmaterial.
El proceso exige una paciencia extrema: la savia natural se aplica en decenas de capas sobre un núcleo de madera, que luego se talla y pule cuidadosamente hasta revelar patrones iridiscentes.
Mientras los grupos de estudiantes llenan el taller los fines de semana, Xiao permanece concentrado en el ritmo táctil de su trabajo. En un mundo digital acelerado, ha encontrado el lujo definitivo: la capacidad de desacelerar.