Bolivia: Presidente y ministros bajan su sueldo a la mitad intentando calmar las protestas
El presidente Rodrigo Paz, anunció este lunes que reducirá a la mitad su salario y el de sus ministros como parte de un «esfuerzo y compromiso» con Bolivia, en medio de los conflictos y bloqueos de carreteras liderados por sindicatos campesinos que duran ya cuatro semanas, y que exigen su renuncia.
«Este presidente, junto a sus ministros, ha asumido la decisión, como parte del esfuerzo y el compromiso con el país, de rebajarse el salario al 50 por ciento», aseguró Paz.
Hasta antes de esta decisión, el mandatario boliviano percibía un salario de 24.978 bolivianos (equivalentes a 3,2 millones de pesos chilenos) y, por ley, ningún funcionario puede ganar más que el presidente. Con la reducción, la remuneración presidencial quedará en unos 12.489 bolivianos (1,6 millones chilenos).
Paz señaló que esta decisión no afectará a «otras áreas ni a profesionales», puesto que la intención no es «perjudicar» a esos trabajadores, sino buscar que «los mejores» permanezcan en el servicio público.
Algunos sectores que participan en las protestas cuestionaron inicialmente el nivel salarial del presidente y los parlamentarios: pidieron reducir sus sueldos a la mitad como una señal de cercanía con la población ante la crisis económica que vive el país desde 2023.
Sin embargo, esa exigencia pasó a un segundo plano y ahora las organizaciones que lideran las protestas y bloqueos de carreteras, como los campesinos del altiplano de La Paz, la Central Obrera Boliviana (COB) y seguidores del expresidente Evo Morales (2006-2019), exigen la renuncia del mandatario.
En este contexto, Paz anunció que el Gobierno presentará al Parlamento un proyecto de ley del «perdonazo tributario» que, según enfatizó, «no es para los ricos» sino para sectores como comerciantes, transportistas y artesanos, entre otros, para que puedan «reactivar» su economía.
La norma favorecerá a quienes, desde 2017, fueron acumulando multas en el sistema tributario, para que puedan utilizar esos recursos para reimpulsar sus negocios.
Crisis en extensión
El presidente hizo estos planteamientos en Sucre, después de permanecer las últimas semanas en La Paz (sede del Ejecutivo y el Legislativo), atendiendo las reuniones con los sectores sociales que tienen demandas.
Las protestas mantienen aislado al departamento de La Paz desde hace 20 días y, desde la semana pasada, los bloqueos se extendieron a otras de las nueve regiones de Bolivia como Oruro, Potosí, Cochabamba y Santa Cruz.
Ante el desabastecimiento en las ciudades de La Paz y El Alto -las más afectadas por la crisis-, el Gobierno estableció unos «puentes aéreos» para llevar alimentos, a lo que se suma el apoyo logísitico y donaciones ofrecidas por Argentina, Chile, Estados Unidos y Perú.
El fin de semana fracasó un nuevo intento del Gobierno de abrir un «corredor humanitario» en una carretera estratégica entre La Paz y las fronteras con Perú y Chile, y las conexiones con el sur y el centro del territorio boliviano.