Felipe Harboe: No se logra disuadir al crimen organizado con copamiento policial
El exsubsecretario del Interior Felipe Harboe (ex-PPD) advirtió en Cooperativa que el despliegue policial focalizado en los 50 barrios más críticos del país no es lo más apropiado para conseguir un repliegue del crimen organizado.
Después de que el Gobierno de Kast se comprometiera a mantener estos copamientos en el marco de su Agenda contra el Crimen Organizado y el Terrorismo (ACOT), Harboe apuntó en El Diario de Cooperativa que «la medida popular de hacer operativos viene hace muchos años».
«En los planes que se han implementado (previamente), lo que preocupaba es que cuando había un crimen de alta connotación pública, aparecía un gran operativo, pero nadie hacía seguimiento. Nos decían 'hubo 300 detenidos', pero no sabíamos cuántos tenían órdenes de aprehensión o cuántos (fueron capturados) por delito, nada de eso», observó el exsenador.
En vista de lo anterior, consideró que «lo que se requiere ahora es hacer intervenciones barriales más de fondo. Y se podrá tener una presencia policial activa para controlar y sacar a los delincuentes habituales de la zona, pero cuidado: lo que está creciendo es un delito que no se ve diariamente en la calle, como por ejemplo, la extorsión a locales comerciales, que ha aumentado en más de 1.700%, lo que es un indicador de la instalación del crimen organizado en los barrios».
«Entonces, eso no se logra disuadir con copamiento policial, sino que con inteligencia e intervención; con dar seguridad al locatario de que si denuncia quién lo está extorsionando para abrir un hilo de investigación, tendrá un sistema de protección de testigos muy robusto, y eso lamentablemente no está garantizado hoy», remató.
«No veo mucha utilidad en crear otro estado de excepción»
Consultado por la eventual creación de otro estado de excepción constitucional por grave alteración de la seguridad pública, la exautoridad reconoció: «No soy partidario de la participación de militares en labores de seguridad y orden público, en primer lugar, porque la formación militar no contempla habilidades, capacidades ni oficio en estas materias, que son extremadamente complejas».
«Segundo, la experiencia comparada ha sido mala: donde se saca a los militares a la calle, aumenta el poder de fuego de las bandas criminales. Tercero, se genera un cuadro de tensión porque muchas veces, como lo vimos con razón del estallido social, los militares terminan siendo formalizados o condenados porque no están preparados para disuadir, sino que para eliminar al enemigo», recordó.
No obstante, dada la eficacia de la medida vigente en la Macrozona Sur, Harboe instó al Gobierno a «sincerar si vamos a mantener la presencia de militares permanentemente para efectos de disuadir, porque en estricto rigor, eso es lo que hace ese despliegue. Ellos no tienen la misión de capturar a nadie; están marcando presencia para evitar situaciones de terrorismo».
«Ahora, la actual norma de estado de excepción constitucional ha servido de base para que (la medida en el sur) se haya prorrogado -me da la impresión- cerca de 62 veces. Entonces, no veo mucha utilidad en crear otro para efectos de permitir la presencia de militares en la calle, porque la jurisprudencia lo ha señalado así», cerró.