Protestas en Irán: Gobierno acusa a EE.UU. e Israel de enviar «terroristas entrenados»
El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, aseguró que el Gobierno iraní «escucha» a los manifestantes y ha hecho «todo lo posible» para resolver los problemas económicos que desencadenaron las protestas el pasado 28 de diciembre, al tiempo que diferenció a esos manifestantes de los «alborotadores y terroristas» que están protagonizando «disturbios».
«El enemigo ha traído terroristas entrenados al país», dijo Pezeshkian en una entrevista concedida este domingo a una televisión de Irán, según recoge la web en farsi de la agencia iraní Tasnim, vinculada al régimen islámico y una de las pocas que actualizan su contenido en mitad de un bloqueo de internet -y de las llamadas internacionales- a nivel nacional que se acerca ya a las 72 horas.
Con «enemigos» Pezeshkian se refiere a Estados Unidos e Israel, países señalados por las autoridades iraníes como culpables de que las protestas, que empezaron siendo por motivos económicos y acabaron señalando al régimen islámico del ayatolá Ali Jameneí, se hayan vuelto más agresivas.
Según organizaciones de derechos humanos en el exterior, las protestas han causado ya cientos de víctimas, y miles de detenidos.
«Protestar es un derecho del pueblo y estamos obligados a responder a sus protestas, pero los disturbios y los ataques a lugares públicos, la quema de mezquitas y la quema del Libro de Dios son planes y conspiraciones de Estados Unidos e Israel», dijo Pezeshkian.
Los «enemigos», añadió el presidente iraní, «entrenaron a personas dentro y fuera del país, trajeron terroristas del extranjero para quemar mezquitas, mercados y lugares públicos» y asesinaron a personas con armas de fuego, y quemaron o decapitaron a otras.
«Estos crímenes no pueden ser cometidos por nuestro pueblo. Este no es el pueblo. No están a favor de este país», enfatizó.
Las medidas para aplacar las protestas
Respecto las medidas adoptadas para intentar aliviar la situación económica de la población iraní, detonante de las protestas que comenzaron el 28 de diciembre en el Gran Bazar de Teherán por la alta inflación o la caída del precio de la moneda nacional (rial), Pezeshkian afirmó hoy que «nuestro deber es resolver los problemas y atender las preocupaciones de la gente».
Pero, además, «también tenemos el deber de evitar que los alborotadores alteren el país», añadió.
«Por lo tanto, pedimos a las familias que no permitan que sus jóvenes se involucren en los disturbios de terroristas y alborotadores», pidió el presidente iraní.
Y también hizo un llamado a personas influyentes, como artistas, científicos o deportivas, no echen «gasolina» ni «aceite» al «fuego» de las protestas, sino que ayuden al país a salir «de este problema y de esta tormenta».
Pezeshkian también se mostró seguro de que la República Islámica «reparará» el país con la «ayuda» del pueblo, y que, de la mano también de productores y comerciantes, habrá una oposición contra el «caos y las conspiraciones que se están planeando y diseñando en el extranjero (...) Los detendremos con fuerza».
Según publica también Tasnim, las autoridades del país afirman que las fuerzas de seguridad y las agencias judiciales han desmantelado varias células terroristas armadas y detenido a agentes vinculados al extranjero en los últimos días.